Deberes: ¿muchos, pocos o ninguno?

Estoy leyendo un libro (La pedagogía del caracol, de Gianfranco Zavalloni) que me está cautivando. No porque las ideas expuestas sean algo impensable, increíble, sino por todo lo contrario. Son una aplicación del sentido común, simple y llanamente.

En él se desarrollan algunas de las ideas principales de la pedagogía lenta. Cómo volver a nuestros ritmos, dejar a un lado esa prisa que nos aleja de nosotros mismos y nos impide disfrutar del momento, no nos deja aprender como nos gustaría (o como necesitamos).

En el capítulo dedicado a los deberes me he parado a pensar. ¿A quién no le han mandado deberes durante las vacaciones, o en el fin de semana? Cualquier trabajador cuando tiene descanso TIENE DESCANSO. Quiere decir que no se lleva el trabajo a casa. Entonces, si nos empeñamos en decir que la escuela es el trabajo de los niños, ¿por qué les hacemos llevarse el trabajo a casa?¿por qué les medimos con un rasero diferente del nuestro?

Los padres, cuando se encuentran con sus hijos despues de la escuela, se topan con que éstos tienen que hacer deberes (a pesar de que han echado casi una jornada de trabajo en la escuela), y que los, posiblemente escasos, momentos de disfrutar juntos se dedican, para fastidio de ambos, en hacer los deberes. ¿Realmente se aprende más haciendo los deberes que compartiendo un rato lúdico con tus padres?

Yo lo tengo claro, por lo menos a día de hoy, para mí ¡ningún deber! (sólo el que cada uno quiera pedirse)

Anuncios

12 pensamientos en “Deberes: ¿muchos, pocos o ninguno?

  1. A mi lo que más me molesta es cuando pretenden que hagan en casa lo que no hacen en el colegio.
    Hay una cosa que pasa habitualmente y es el profe de inglés o mates que después de clase, y previo pago, da clase de repaso de todo aquello que no da en clase o de forma mucho más clara… brrrrrr!

    • Personas que se aprovechan de su situación hay en todos lados… para mí es una cuestión de cambio de valores. No me gusta que personas con esos intereses sean las que “eduquen” a nuestros hijos.

  2. quien dice que no llevamos tarea a la casa? hablan por hablar. los docentes somos quienes trabajamos tanto en horario de trabajo tanto como en nuestras casas y lo hacemos con amor, pretendiendo formar excelentes personas y con poder de ser críticos y con conocimientos para que puedan defenderse en la vida. ustedes hablan porque no tienen otra cosa para hacer

    • Buenas Liliana,
      Creo que hay una confusión, en los comentarios no se ha dicho que los docentes no lleven tarea a la casa. Más bien se habla de que nadie se lleve la tarea a casa: ni los docentes ni los discentes.
      Estoy segura que usted hace su trabajo con cariño. En los comentarios ha salido un ejemplo de alguien que se aprovecha de su condición de docente para sacar provecho fuera del ambiente de la escuela.
      Lo que se está debatiendo es la necesidad de un cambio de valores, de un cambio de concepción de la escuela y de la educación en general. No es un ataque a usted como profesional.
      La conclusión de que escribimos en el blog porque no tenemos nada que hacer me parece un poco aventurada.

  3. Creo que los maestros mandamos deberes para el hogar para que aquellos niños que en el futuro opten por seguir nuestra profesión, se lleven todo el trabajo que los docentes hacemos habitualmente en casa y lo hagan gratis y sin chistar…jajjaj.

  4. El punto de vista del texto me parece bien pero creo que es algo que no se le puede aplicar a todos los niños, pues no todos los niños tienen la misma capacidad de aprender. Creo que hay que saber llegar a un punto medio.
    Con los ejercicios mandados se pretende repasar y reforzar aquello que se ha dado en clase, pero también sirve para que practiquen caligrafía o expresión escrita, además de ayudar a los que les cuesta más.
    Esta claro que a nadie le gusta llevarse el trabajo a casa, pero hay quien lo hace

    • Para mí el punto medio es también importante, y con relatividad, sin “aspavientos”. Con esto me refiero a lo que muchas veces pensamos que “debemos” aprender en un momento u otro de nuestra vida, y con lo que sinceramente resulta importante en nuestras vidas, en nuestra cotidianeidad. Llevarse trabajo a casa de una cuestión trascendente, que nos puede ayudar a vivir mejor, me parece adecuado. Llevarse trabajo a casa, que quita tiempo a otras actividades a través de las que conseguimos aprender, quizá, cuestiones vitales, no me lo parece tanto.
      Gracias por tu comentario.
      Un abrazo

  5. ¡Hola! No termino de entender porqué la gente es tan agresiva e hiriente en los comentarios que deja ¿Será porqué Internet, al ser virtual, posibilita este modo de trato? Por mi parte, acuerdo con tu escrito y agradezco que lo compartas. ¡Saludos desde Argentina!

Espero tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s