Cuando el aula se transforma en un bosque

Educar al aire libreTan fuertes son las ideas preconcebidas que tengo que imaginarme un aula que no esté delimitada por cuatro paredes y un techo me resulta, en ocasiones, difícil. Pero si me paro a pensar qué se necesita en un aula para desarrollar procesos de enseñanza-aprendizaje (en los dos sentidos) veo que, definitivamente, cualquier espacio puede servir para este fin.

La iniciativa bosquescuela ha comenzado, en el año 2012, en la Comunidad de Madrid (y que ha sido reconocido oficialmente), a importar un modelo educativo en el que la premisa principal es: “escuela infantil al aire libre”. Este modelo surgió en la década de los años 50 en un país con un climatología durísima, Dinamarca, y eso no les frenó para desarrollar sus clases durante todo el año en el entorno natural.

El hecho de que la clase se desarrolle en el exterior, sin la ayuda de materiales realizados por las personas, añade un punto de variabilidad, de lo efímero de la vida y lo cíclico de sus procesos. La disponibilidad de un espacio no restringido ofrece dos ventajas importantes: menos conflictos de intereses y ausencia de estrés acústico. La libertad de espacio y recursos facilita el aprendizaje al ritmo de cada persona y satisfaciendo los distintos intereses y curiosidades que cada uno tiene.

A pesar de que tanta “libertad” puede parecer que no aporte nada a los participantes, se ha observado que los niños y niñas obtienen iguales o mejores resultados en las competencias evaluadas (lingüística, lógico-matemática, inter e intrapersonal…).

Con esto me paro a pensar en lo ridículo que me parece estudiar las estaciones del año viéndolas pasar a través de las ventanas de una clase.

Para quien tenga más interés recomiendo el libro Educar en Verde (Heiki Freire) y este artículo aparecido en Cuadernos de Pedagogía.

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4 pensamientos en “Cuando el aula se transforma en un bosque

  1. Sí, eso es una idea estupenda.
    Aqui en dinamarca, hay muchas escuelas así. Completamente reconocidas desde hace más de cien annos, no tienen casi tiempo dentro de las aulas y pasan casi todo el dia en el exterior. Para colmo, lo hacen también durante el invierno !! (aunque llueve, nieve, ventisquee o lo que sea),… increible. Al ladito de mi casa hay una, y algunos ninnos de nuestros amigos próximos van a esa escuela.

    Miguel.

    • ¡Qué buena oportunidad!
      En España también hubo escuelas donde se pasaban buenos ratos en el medio durante la República (Escuela Libre de Enseñanza), ¡lástima el retroceso educativo que vivimos en este país!
      De este modelo me gusta el hecho de que físicamente no existe aula, no es que pasen mucho tiempo fuera del edificio llamado escuela, sino que la escuela es el bosque. Se suele disponer de un remolque, una caseta, donde se dejan los abrigos o materiales, o donde se resguardan cuando las inclemencias tienen demasiada poca clemencia 🙂

  2. No conocia.se asemeja al emiliode rouseau.  En caspe en la granja escuela el gallo miran de hacer algo de educa cion. Ab

    Enviado de Samsung Mobile

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